"Construcción con tanque". Óleo sobre tela. 1,20 x 1,20 m. Julio 2011.
Taller Ranchoaparte, Playa Verde, Maldonado, Uruguay.


Actualmente expuesto en Galería "Los Caracoles", José Ignacio, Maldonado, Uruguay.


"Construcción con música" Óleo sobre lienzo, 50x35 cm.
Taller Ranchoaparte, Playa Verde, Maldonado, Uruguay.
La idea del comportamiento de la luz en esta pintura surgió de la lectura del cuento "Las babas del diablo" de Julio Cortázar. La música de Liliana Herrero no es la que refiere la obra (o mejor dicho, su título), pero me ayudó a evocarla. Dedico esta obra a la memoria de Heber Reené Cuevas (mi viejo).

Collage efímero con mosca.

Ahora se van a ir para una cajita que dirá "collages efímeros, material" Seguro, cuando salgan, serán otra cosa. Por ahora, son collages efímeros. Y no tanto, porque ¿cuanto tiempo vivirán en la red?. ¿Lo sabemos?


Collage efímero con vaca.

Estos collages han estado haciéndose y rehaciéndose. Ocultandose en el taller y apareciendo de tanto en tanto. Siempre por ser terminados, por ser pegados. Hoy se resolvió el dilema, el taller se muda, así no pueden viajar y no hay tiempo de pegarlos. Así que acá dejo este registro de lo que alguna vez quise que fueran.



Construcción con barco. Óleo sobre lienzo. 1,20 x 1,20 m.
Taller Ranchoaparte, Playa Verde, Maldonado, Uruguay.

Esta obra fue seleccionada por la IX Bienal de Salto para ser exhibida en el Mercado 18 de Julio de esta ciudad. Actualmente se exhibe en Galería "Los caracoles", José Ignacio, Maldonado, Uruguay.

"El sueño del barrio" Pintura mural realizada en 2006,
en la esquina de Francisco Miranda y Mazangano (barrio La espada).
2,40 x 3,5 m.

Mural, día 15.867 (Agosto 2006)

Hoy fue mi primer encuentro con el trozo de pared que pronto será un mural. Preparé tachos, pinceles, trapos, baldes y otros petates y me le enfrenté. La miré un rato a la pared, la acaricié. Hacía frío, eran la una y media de la tarde, y se oía el tren. Era una pared simple del barrio, pero me produjo un respeto profundo, porque en ese momento me di cuenta que era mucho más que eso: era el espacio público. Y yo otro hombre, en esta época, haciendo lo mismo que han hecho los de mi especie en todas.

La idea práctica para hoy consistía apenas en dar una primera mano de pintura selladora blanca para cubrir la porosidad mayor y hacerla menos permeable a la humedad. Nada más. Y estaba en eso, pintando en el barrio desierto y disfrutando esa intimidad, cuando encontré un viejo grafiti.

En rojo la palabra Si, y encima o debajo (no pude descifrarlo y no importa) otro, con la palabra No, en verde. Estaban muy viejas las pinturas, muy metidas en la pared y por el paso del tiempo fundidas, entremezcladas, formando ahora un solo y bicolor signo caligráfico. La imagen dice mucho más de lo que yo puedo, porque apenas quiero contarles que al taparlas con blanco volví a sentir otra sensación difícil de explicar. En otro tiempo y no hace mucho, pude haber salido (alguna cosa parecida hice) a pintar Síes y Noes, haciendo lo que la gente siempre. Pero ahora, en vez de eso estoy con una brocha, (casi parece la misma) tapando poros y nuestros propios rastros, para dejar uno nuevo, que se fundirá al fin también, esperando que vengan otras obras, otros tiempos, otros hombres.

"Montevideo" Óleo sobre tela, 20x20 cm.
Colección Utrillas Ibáñez, Badalona, Barcelona, España.

En el diccionario de la Real Academia la definición de "Abstracción" dice: “Extraer lo esencial de las cosas”

En ese entendido, toda obra y más, toda percepción, es un acto de abstracción, ya que los seres humanos tenemos una limitada percepción de las cosas. Cuando miramos la bahía desde la rambla portuaria no vemos cada pasto del cerro, ni el color de la puerta de una casa lejana, ni si hay gente en la cubierta del barco que está saliendo. Por tanto nuestra limitada percepción nos obliga a una primera, involuntaria, y natural abstracción.
También hay las que devienen de la incidencia de la luz sobre las cosas, del color y otra vez de nuestra percepción. Una pared ocre amarilla de una fachada, será más amarilla según la hora del día y el estado del cielo, o más agrisada si está nublado u oscureciendo y hasta rojiza si la interviene el sol del crepúsculo, por tanto ¿de qué color es la pared de esa fachada? La idea misma “ocre amarillo”, ¿no es acaso también una abstracción?.

Cuando el sol se va acostando en la bahía y recorta dramáticamente las formas de los edificios y los barcos y la fábricas en un contraluz violento, ¿que vemos sino una gran abstracción natural?.

Después viene la que nos pertenece, la intelectual, la que escoge y busca recrear esos fenómenos naturales en el plano artístico y con nuestras propias reglas.

En la 5ª bienal de Arte de Porto Alegre, me impresionaron particularmente algunos artistas, entre ellos y con predilección Eduardo Cardozo, mi compatriota. Para él, lo que hace no es “pintura sobre tela” sino pintura “a través” de la tela, de modo que ésta deja de ser -como concepto- un soporte, para transformarse en el propio cuerpo de la pintura.(1)


Él y otros artistas sumergen sus telas en tintas y anilinas para luego arrugarlas, frotarlas y dejarlas a la intemperie para que sean agredidas por la acción del tiempo. Recién luego de ese proceso de cuidado descuido las telas van al bastidor. Para ese entonces ellas tienen su vida propia, su tramo hecho. A estos artistas les gusta ver y sentir que la tela les muestra un universo a explorar, un espacio, una intención previa y de alguna manera ajena, que supone su punto de partida ideal para el juego de las subjetividades creativas.

En la misma 5ª Bienal, Iole de Freitas (escultora, grabadora y artista multimedia) dice:“Arte é para isso. Para vocé impregnar as pessoas de uma determinada instancia poética e fazer com que a criatura posa alavancar as suas proprias posibilidades” (2).


Entonces yo quise probar eso, quise jugar y ver que podía hacer si me ponía en esos zapatos. Estuve algún tiempo experimentando. De esa experiencia tengo todavía algunas telas en proceso pero ésta, sobre la que está pintado "Montevideo" fue uno de los primeros experimentos a partir de aquel impacto en la Bienal.
Sin embargo lo que me mostró a mí esta tela no tiene nada que ver con lo que encontraron o vieron en aquellas otras los artistas de la bienal, en absoluto.
Lo que me ha llevado a pensar que, lo que cada uno ve constantemente, es el mundo que lo habita. El exterior, en este caso la tela, viene a ser un espejo donde se refleja el espíritu del artista.

"Montevideo"

Experimentación sobre lienzo virgen (sumergidos, frotados con escobas, rodillos, imprimaciones sobre las baldosas entintadas del patio, etc.), imprimación de la tela (curado) con melaza de agua-cola y pintura vinil acrílica con litopón. Trazado a lápiz a partir de boceto previo y pintura al óleo con pequeñas intervenciones de lápiz graso.

Esta obra fue adquirida por mi catalán amigo Alfons Utrillas Ibáñez, y ya se encuentra formando parte de su colección de "pequeña obra" en la bonita Badalona, a unos 12 Km. de Barcelona, en España.

Le agradezco la gentileza de permitirme exhibirla en este post.


(1) Del texto para el catálogo de Eduardo Cardozo en la 5ª Bienal del MERCOSUR, escrito por Gabriel Peluffo.
(2) De la entrevista concedida a la periodista Alda de Almeida en Río de Janeiro y publicada en el número 110 del Jornal do MARGS, de agosto de 2005.